-
Oído Atento
-
- Yo tengo sana
entraña y tengo oído atento
- Para todas las
cosas que me quieras contar,
- Un hombro
preparado donde puedas holgar
- Y un corazón
abierto que asuma tu lamento.
- Si te agobian
secretos que no puedes abrir,
- Yo callaré a tu
lado o hablaré si tu quieres;
- Si la pena te
agobia te abriré amaneceres
- Y por ti si es
preciso volvería yo a morir.
- Si en tu lucha no
encuentras la paz o la utopía
- Te ofreceré en mi
pecho un amparo seguro;
- Un remanso
amoroso, silencioso y oscuro
- Donde encuentres
descanso, comprensión y alegría.
- Si en tu angosto
camino el amor no te llega
- Y buscas con
anhelo quien te quiera y entienda,
- Sabrás que aquí
me tienes y que te haré la ofrenda
- De mi poder y
vida en tu animosa brega
- Que no te haré
preguntas de imposible respuesta,
- Ni te daré
consejos ni pediré más cuentas,
- Porque a mí me
interesa tan solo lo que sientas
- Y callaré a tu
lado sin tilde ni protesta
- Cuando llores o
calles yo sabré comprenderte
- Y tus males y
penas serán las penas mías;
- Mis más grandes
delicias serán tus alegrías
- Y ofrendando mi
vida compartiré tu suerte.
- Y al final de la
senda, cuando te haya ofrendado
- Todo lo que he
penado, todo lo que he sufrido,
- No haré una sola
cuenta, pues tanto te he querido
- Que me sabrá a
muy poco lo que por ti he luchado.