Nada Más
- Te
quiero...
- ¿Quién
inventó la mágica palabra
- que
tiene aromas y sabor de besos?
-
- Mi
corazón se ha puesto de rodillas
- para
decir ¡Te quiero!
-
- Desde
que vivo en ti, con el asombro
- del
que arribara al clima de un lucero,
- ante
todo reclamo de la vida
- mi
corazón se ha vuelto sordo y ciego;
- ¡he
muerto para el mundo de los hombres,
- para
el afán de mis anhelos viejos,
- para
la fiebre azul de mi aventura,
- y
para el triunfo musical del verso!
-
- ¡Déjame
repetirte que te quiero!
-
- Te
quiero por la dicha que me diste,
- por
el dolor que me dejaste luego,
- porque
hiciste ilusión las realidades
- y
convertiste en realidad los sueños...
-
- Acaso
tu sabrás por qué te quiero...
-
- ¡yo
no soy nada más que un corazón...
- arrodillado
frente a tu recuerdo.
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